SIMRACING Y MOTORSPORT AL MÁS ALTO NIVEL
En este artículo vamos a entrevistar a uno de los mayores expertos en simracing a nivel nacional, no sólo por su profundo conocimiento de físicas y configuración de los simuladores, sino por su experiencia en la competición real, ganador de infinidad de carreras y campeonatos, y en la actualidad, siendo Coach de pilotos reales y virtuales. Joaquín Capsi es además el organizador de la comunidad de Assetto Corsa “Cracs”, donde se puede competir al más alto nivel con todo tipo de coches y pilotos reales/virtuales.
¿Cuándo empezó tu pasión por el motor? Cuéntanos brevemente tu experiencia en la competición real.
Mi pasión por el motor empezó de muy pequeño. Mi familia es de Alcañiz y sólo deseaba ya con 6 años que llegase la fecha de las carreras, era como una obsesión, que en contra de la voluntad de mi familia, sólo pude realizar al comenzar a trabajar ya con mayoría de edad y empezando en la disciplina más asequible, el karting, donde obtuve los Campeonatos de Cataluña y España en los 2 primeros años, siendo totalmente privado. Tras el Campeonato de Europa, donde tras luchar contra más de 180 pilotos de todo el mundo en Francia, y obtener de nuevo como privado la clasificación para la gran final de sólo 30 pilotos, entendí que tenía que pasar a circuitos.
Lo hice en monoplazas, el equivalente a la GP3 actual, pero en España y con unas prestaciones obviamente inferiores a las actuales. Sin medios y de nuevo de forma privada, me mantuve los 4 años que competí entre los mejores, luchando por el campeonato en el último año. Ahí tuve que aceptar que, sin medios y con una edad que hacía difícil que recibiera apoyo, debía pasar a turismos.
Nada mejor para cambiar el kart y el monoplaza por un turismo carrozado, que la copa monomarca más agresiva que había en el momento y a su vez asequible para mi economía (solo invertía en carreras lo que obtenía a través de ellas por patrocinadores o premios por mis resultados, así que en más de una carrera tenía que lidiar con toda la parrilla y luchar por el podio con neumáticos descartados por los rivales en la parte trasera de los boxes).
Tras conocer ya el pilotaje con turismos monomarca y obtener victorias suficientes para llegar al final del campeonato luchando por el mismo, di un paso más con la monomarca más prestigiosa y de nivel del momento, la Cliocup. En ella estuve vinculado muchos años, ya que coincidió con mi aventura empresarial creando un equipo para trabajar con otros pilotos. A la vez, tenía ofertas en carreras puntuales como las 24 Horas de Barcelona donde me inicié con un Honda Integra que coloqué en primera línea de parrilla.
En 2014 llegó el momento de pasar a los GT, lo hice con mi propio equipo ganando el Campeonato de España con el Ginetta G55 GT4. En el transcurso de estos 32 años en competición ha habido multitud de pódiums, victorias y campeonatos obtenidos, pero sobre todo me quedo con la gran experiencia adquirida tras ser siempre el responsable, para bien o para mal, del coche que he pilotado, poniéndolo yo mismo a punto. Y con la experiencia adquirida al gestionar como equipo, como ingeniero y coach las carreras de pilotos de renombre mundial como Jaime Alguersuari, Dani Clos y Miguel Molina, entre otros.
¿Desde cuándo usas los simuladores de conducción? ¿Cuáles han sido tus preferidos?
Uso simuladores (si así podemos llamar a los más antiguos) desde que me inicié en competición real, es decir hace ya 32 años. Aunque el nivel de esos simuladores no fuera más que el de unos juegos, configuraba siempre las opciones que podía para hacerlo lo más real posible, o como mínimo, para que me exigiera y aportara algo para la competición real, fuera concentración, reflejos o estrategia en carrera. Recuerdo el Gran Prix de Microprose como el primero y que me aportó mucho de lo que comenté antes.
GTR fue el mejor simulador sin duda hasta la llegada de los actuales. Tanto rFactor, LFS, o los juegos de consolas, su aportación realista era mínima y eso que les dediqué, sobre todo a rFactor, muchísimo tiempo intentando perfeccionarlos y encontrar algo que me sirviera de entrenamiento, pero muy lejos de lo que necesitaba.
¿Qué simulador te ofrece mejores sensaciones a día de hoy?
Y ya en la actualidad, tanto iRacing, como rFactor2 o Automobilista, incluso RaceRoom….están carentes de la esencia que busco de realismo, y sólo con Assetto Corsa he podido encontrar lo que necesito para trabajar con mis pilotos y yo mismo, no sin antes hacerle algunos retoques personales a los coches, normativas, etc…, pero su base es tan buena que me facilita el poder llegar a ese punto de realismo que nos sirve a pilotos e ingenieros. Obviamente para eso he trabajado 2 años en dominar la materia de Assetto Corsa y poder hacer los mods adecuándolos al máximo a la realidad dentro de los límites de un simulador. Por lo que sin duda a día de hoy, Assetto Corsa es el único simulador que me ofrece las sensaciones y exigencias de todo lo que necesita saber y aprender un piloto e ingeniero.
¿Cómo es tu trabajo de coach para pilotos reales y virtuales? ¿Qué aspectos entrenas con los pilotos en el simulador?
Mi trabajo de coach con los pilotos reales es muy amplio y completo, ya que mi experiencia no se limita sólo a la de piloto como os dije, sino que como ingeniero, telemétrico y jefe de equipo he tenido que lidiar en toda mi carrera conmigo mismo o pilotos que me contrataban como estructura. Así que, resumiéndolo y como primer objetivo, es hacer que el piloto consiga su máximo rendimiento en pista y su progresión sea siempre ascendente. Eso pasa no sólo por ayudarle, enseñarle o aconsejarle trazadas, técnica de pilotaje, comportamiento en pista y en carrera con los rivales, sino preparándolo mental y psicológicamente cada día, enseñarle a entender las sensaciones, reacciones de cada maniobra optimizando el coche en todo momento, motivándolo o frenándolo si es el caso, con el objetivo de obtener el mejor resultado, ayudarle a centrarse y entender la carrera sabiéndola leer al instante, ayudarle a entender la telemetría con los ingenieros o a saber expresarse con ellos para mejorar el setup del coche, y finalmente, poner encima de la mesa una estrategia de carrera y controlarla desde el muro siendo los ojos externos del piloto durante la misma.
En el simulador, con mi objetivo de hacerlo real al 100%, trabajo los mismos puntos citados anteriormente. Poniendo en práctica todo en la pista, e incluso con simulaciones completas de carrera, con la diferencia obvia que es más fácil y factible tanto económica como logísticamente.
¿Qué mejoras has visto últimamente en lo que a Hardware de simracing se refiere?
La mejora más significativa ha sido en cuanto a periféricos, es decir, volantes, pedales y palancas de cambio. En plataforma para ejecutar el software, obviamente los PCs avanzan cada día muchísimo pudiendo ejecutarlos con una velocidad y calidad necesaria para el realismo en simulación. Y la realidad virtual está avanzando muy rápido, y aunque todavía lejos de aportar todo lo que se necesita, empieza a ser algo a tener en cuenta para un futuro no muy lejano.
¿Cómo ves el presente y futuro del simracing?
El simracing, como cualquier actividad realizada o explotada en la red, tiene un arma de doble filo. La diversidad de perfiles de simracers, de objetivos y de necesidades es grande, y se mezcla a veces confundiendo a los nuevos usuarios condicionándolos por la inmensidad de tutoriales, consejos, etc.. que hay por la red que no son ni objetivos ni con una base de experiencia. Así que este detalle hace que el simracing pueda acabar como empezó (un entretenimiento o juego) o pueda realmente ser una herramienta profesional (como la utilizo yo).
De hecho, ahora mismo (el presente), con la avalancha de mejoras de hardware, de empresas que ofrecen sus productos o servicios al simracing, se genera un volumen como digo de gente que se involucra en ello como expertos sin serlo. Pero el volumen de negocio empieza a ser suficiente para que siga creciendo y las empresas sólidas y expertas puedan seguir desarrollando productos y servicios cada vez mejores.
El futuro está claro. El futuro siempre mira al avance tecnológico y el simracing no deja de ser una herramienta que se basa en la tecnología en todos sus componentes. Así que es esperanzador para los aficionados al motor o para los que lo usamos como complemento de entrenamiento, ya que seguro irá a más cada día. Nunca sustituirá a la competición real, pero estoy convencido de que nos iremos acercando a un nivel de profesionalismo y de explotación del deporte del automovilismo virtual con competiciones organizadas, gestionadas y realizadas como las reales que aportarán una alternativa a este deporte tan complicado de acceder en la vida real.
