
Este año 2016 va a ser revolucionario en lo que a nuevas tecnologías aplicadas al sector de los videojuegos se refiere. Y como no podía ser de otra forma, la simulación de conducción se verá beneficiada también en ese aspecto. Hablamos en concreto de la llegada inminente al público final de la Realidad Virtual con mayúsculas. Se trata de unos cascos HMD (Head-mounted Display) que transforman la imagen del ordenador, en este caso del simulador, en 3D y escala 1:1 gracias a sus 2 lentes y las imágenes intercaladas que se proyectan para cada ojo.
Hasta ahora, sólo los más entusiastas del sector habían probado las versiones de desarrollo (prototipos) como las Oculus DK1/DK2, HTC VIVE DK (Development Kit) y otras similares para smartphones, pero es cuestión de semanas que se empiecen a enviar las primeras unidades comerciales y 100% terminadas a todos los que han hecho (o harán) las pre-orders en las webs oficiales de esos productos. En enero de este año, OCULUS se adelantó a la competencia y lanzó su PRE-ORDER oficial de sus cascos HMD a un precio en USA de 599 $, que al cambio y tras sumar los impuestos oportunos, quedaban en 741 € con envío a España. Y el pasado lunes 29 de Febrero, fue el turno de la empresa HTC al lanzar oficialmente la reserva de sus HTC VIVE, a un precio inicial de 799 $, que se convertían en algo menos de 1000 € para los residentes en nuestro país.
Los 2 cascos son muy similares, pero la principal diferencia es que las Oculus sólo traen un sensor de movimiento y un mando de la XBOX en su lanzamiento oficial, y las VIVE incorporan 2 controladores inalámbricos y 2 sensores. Para nosotros los simracers, cualquiera de las 2 es una buena elección, ya que hablamos de tecnología punta y revolucionaria que cambiará el concepto de conducir en nuestro simulador. Pero para no entrar a debatir demasiado en los aspectos técnicos de cada versión, vamos a explicar en detalle qué sensaciones te pueden transmitir este tipo de gadgets y cómo puede llegar nuestro cerebro a cambiar el chip a la hora de pilotar online. Nos centraremos para ello en la versión anterior de las Oculus, las DK2 (prototipo) que un servidor ha tenido durante varios meses y que ha podido probar en casi todos los simuladores de conducción. Aviso que es muy difícil explicar con palabras las sensaciones que te proporcionan las Oculus DK2 con un simulador, pero voy a hacer todo lo posible.
¿Qué veo al ponérmelas?
Muy simple, lo ves todo de la misma forma que tus ojos interpretan las imágenes en la vida real. O sea, te las pones en Assetto Corsa, Iracing o Live For Speed, por ejemplo, y te ves en primera persona siendo un piloto virtual con su cuerpo, brazos, manos... y dentro de un coche con profundidad de visión, objetos con forma en 3d, el volante en frente de tí a una distancia que sabes intuir, a la derecha el espejo retrovisor más alejado, miras hacia atrás y ves la parte vacía del coche con sus barras antivuelco, sacas la cabeza (tu cabeza) por la ventanilla y ves el neumático delantero… o sea, lo ves todo con la profundidad y escala REAL.
Y dirás, “eso sigo sin imaginármelo”, o “no me lo creo, pues cuando me fijo en el monitor de un vídeo de alguien probándolas, se ven 2 imágenes en 2D con muy poco campo de visión (FOV)”, o “yo ya he visto pelis en 3D en el cine y no es nada del otro mundo”… Y te entiendo, pero tengo que decirte que aún sigues a millas de saber lo que son los cascos HMD.
Tipos de 3D
El 3D que se ven con este casco de Realidad Virtual (RV) no es el típico 3D de las películas de cine, olvídate, aquí es mucho más natural. Está el 3D anáglifo (el típico de las imágenes con bordes rojos y azules que se ven con las gafas de toda la vida) y también ese 3D pasivo de los cines con gafas polarizadas para mostrar una imagen por cada ojo.
Y tenemos también el 3D activo con gafas que van mostrando en cada ojo la imagen apropiada para hacer el efecto estereoscópico, pero sigue siendo menos efectivo que el que dan estos HMDS, además de que sigues enfocando a la pantalla y viendo un marco en frente, ya sea la TV o el panel del cine, donde separa la imagen 2D de la 3D, con lo que la inmersión sigue siendo muy baja. Los 2 ojos, al mirar cada uno a una misma imagen (pero con una pequeña desviación de centímetros) que se actualiza cada x milisegundos, conforman una visualización en tu cerebro que es la que estás acostumbrado a percibir desde que naciste, o sea, imagen estereoscópica en 3D con profundidad de los objetos.
Por ejemplo, cuando miras en una o tres pantallas de ordenador mientras estás en un simulador de coches, lo ves todo en 2D (pues la pantalla saca imágenes planas, como si fueran fotografías) que el software intenta manipular para que tengas la sensación de profundidad. ¿Cómo?, pues difuminando lo que está lejos, mediante sombras, haciendo más grande lo que tienes cerca, creando perspectiva lateral, etc… Pero con las Oculus (o Vive) eso no pasa, no hace falta manipular la imagen, eres tú, mejor dicho, tu cerebro el que coge esas 2 imágenes y las fusiona dentro de tí para percibir la misma profundidad que notarías en la vida real, ni más ni menos.
Como ejemplo, tápate un ojo y mira a algunos objetos de tu mesa, ¿a que no notas la profundidad de campo? eso es lo que pasa con 1 o 3 pantallas (o proyectores). Ahora quita la mano y mira los objetos con los 2 ojos, ¿a que ves la profundidad y la forma 3d de las cosas? Pues así es la imagen que percibes con estos dispositivos.
El famoso FOV (Campo de Visión)
Para no marear mucho con esto, os diré que después de probar las Oculus bien, no es tan necesario como muchos creen. Es mejorable, por supuesto, pues ahora mismo te da un FOV horizontal de 110 grados aproximadamente, pero si pensáis que con 3 pantallas y FOV de 160 tenéis más inmersión, estáis muy equivocados.
¿Que parece que llevas unas gafas de buceo? vale, ¿que te toca mirar a los lados para ver los coches?, muy bien, pero es que prefiero esto antes que tener 3 tvs de 40″ delante de mí. ¿Por qué? Pues porque el FOV que te dan las Oculus, aunque técnicamente sea menor que el de 3 tvs, es FOV REAL, el otro es FOV manipulado y con imagen en 2D. Vamos, que es como mirar una fotografía. En cambio, con estos cascos de RV, al notar esa profundidad brutal, formas de los objetos y escala 1:1 de todo lo que te rodea, te olvidas literalmente de ese detalle.
Conducción natural
Este detalle es muy importante y es algo que he podido observar al profundizar en el pilotaje con las Oculus DK2. A diferencia de 1 o 3 pantallas (o proyectores) donde la imagen del piloto virtual está siempre mirando al frente y eres tú el que tiene que mirar a los lados, pasa muchas veces que en giros o pérdidas de grip te cuesta más de la cuenta controlar el coche. Y ya no hablamos de cuando entras cruzado en alguna curva (drift). En cambio con las Oculus, al estar dentro “literalmente” del coche y tener movilidad visual hacia todos los lados (incluso hacia delante o atrás), puedes conducir de una manera mucho más precisa y natural. Estoy seguro que cualquier piloto real se sentiría más cómodo con las Oculus que con 3 pantallas.
El manejo de las distancias
Muy importante, posiblemente lo más revolucionario de esta nueva tecnología. Al notar esa profundidad de los objetos que te rodean, puedes hacer cosas que antes no podías. Por ejemplo, lo que he notado de una manera asombrosa es que sin pensarlo, en un circuito cualquiera, pasaba rozando las vallas y neumáticos en las curvas como si supiera exactamente que lo iba a hacer bien.
Con 1 o 3 pantallas no tienes nada claro el manejo de distancias y puede que al intentar acercarte al ápice de una curva con valla incluida, te la pegues o bien que pases lejos de ella. Ahora con estos cascos de RV eso está solucionado y te permite apurar todo mucho más que antes. Y de manera intuitiva, sin reaprender nada, como pasa con 1 o 3 pantallas.
Inmersión total
El más importante, ¿Por qué? pues muy sencillo, te las pones y ya no estás en la habitación de tu casa, estás en un mundo virtual que te hace sentir totalmente diferente. Estás allí, no puedo explicarlo de otra forma. Y eso al cerebro le gusta porque te metes mucho más de lleno en la experiencia.
Por contra, con 1 o 3 pantallas (o proyectores) ves los marcos y percibes lo que hay detrás de ellos, debajo, a los lados… o sea, tu mente sigue viendo que estás sentado en un asiento de tu habitación, no en un coche virtual.
Puede ser la peor experiencia en RV o la mejor
Sin lugar a dudas, probarlas puede ser lo mejor o lo peor que has hecho en tu vida. ¿Por qué? pues porque hay que tener en cuenta muchos factores.
En primer lugar, ajustarse bien el casco HMD. Hay que encontrar ese punto ideal en el que no se vea borroso ni moleste al mirar.
En segundo lugar, la demo o juego. Hay demos que te ponen por primera vez en una feria de muestras o en casa de un amigo que son muy “fuertes” (como montañas rusas o saltos al vacío), y encima te dejan de pie, con lo cual puedes llegar a marearte y decir “esto no es para mí”. Lo suyo es empezar con algo básico (una demo ligera y con movimientos suaves), sentado y con unos cascos para que lo experimentes bien.
En tercer lugar, el sonido. Muy importante. El sonido tiene que se lo más inmersivo posible y que te aisle del entorno, de manera que si hay altavoces con ruido de fondo la experiencia será mala. Por eso es recomendable usar auriculares con sonido envolvente.
En cuarto lugar, un PC en condiciones. Como se te ocurra probar estos dispositivos en un portátil, con tarjeta gráfica normal y sin optimizar la demo o juego, la experiencia puede ser horrible (lag, ghosting, tirones, imagen borrosa…).
Y en quinto lugar, una buena optimización. MUY IMPORTANTE. Un simulador de coches bien o mal configurado puede llevar a opiniones diferentes. Lo suyo es optimizar bien las opciones gráficas (alta calidad si es posible y antialiasing activado, aunque eso ya depende de cada juego), centrar la vista y posición del asiento, etc.
En definitiva, la simulación de conducción está de enhorabuena con el lanzamiento de las OCULUS y HTC VIVE. Bienvenidos a la nueva era de la Realidad Virtual.